Bienvenido a mi Blog…

Entradas etiquetadas como ‘traición’

Jugar con los Sentimientos

20120628-195211.jpg

Anuncios

Suelta el pasado y disfruta el presente!

.

“Es tan necesario soltar todas esas cosas que nos hacen llorar,

sufrir, llevarnos a la tristeza!

La vida continua y debemos aprender a vivirla!”

.

Entre dos personas

“Nunca entendere esos juegos estupidos que surgen entre dos personas que se estan conociendo, entiendase que hablo de un hombre y una mujer. Ese afan por saber quien de los dos puede mas que el otro, quien puede pasar de la situacion sin pena y con supesta gloria, quien esta en la mano de quien ….

Inútiles acciones que solo llevan al deterioro de algo que podria ser el comienzo de una bonita historia donde dos almas encuentran la tranquila plenitud de permanecer al lado del ser amado y en cambio lo tornan en un juego macabro en donde se exponen los sentimientos de ambos con la unica finalidad de otorgarse a uno el papel del victorioso y al otro el de perdedor …

Pero es precisamente el perdedor el que lucho por un mañana en comun, el que por las noches susurraba al viento a la calida luz de la luna cuando las gentes dormian el nombre del querer … suave y pausadamente acariciando una a una las letras que componen su nombre …

Aquel que aun abrasandose en el fuego de la pasion mantenia su templanza por respeto a su persona …

Pero ya lo dicen que el amor es mal pagado con la moneda del desagradecido, mas de todo se aprende aunque se nos haya nublado el entendimiento por breve o largo espacio de tiempo, pues el amor no entiende de estaciones ni de razón y que la unica ley que predomina es la del corazon.

Pues he sido perdedora lo reconozco y a nada lo oculto pues a veces en la vida se gana perdiendo y yo gane la experiencia de querer de mil formas y a cada cual mas pura pero tu sin embargo te quedaste atrapado entre los abismos en los que antaño me hacias caer una y otra vez, pero esta vez no estare ahi para ayudarte, porque esta rabia que tengo por amar y dar lo mejor de mi, me impulsa a seguir camindo porque yo SI QUIERO VIVIR !!!”

.

.

.

Bellas palabras provenientes de un corazón dañado, de unos sentimientos destrozados y de miles de lágrimas derramadas…

Tomo estas palabras de una amiga que sintiéndose dolida… pudo escribir tan descriptibles sentimientos de dolor.

Toda Persona que habla de mi…

20120311-210446.jpg

La Mentira, El Engaño y una pizca de Verdad

LA MENTIRA:

Llevados por la inseguridad y desconfianza en nuestra capacidad de ser aceptados tal como somos, podemos caer en la tentación de adornar aquí y allá nuestra historia y nuestras habilidades de forma que causemos una impresión favorable en las demás personas.

Mentir es un recurso fácil de valer sin tener que pasar por esfuerzos ni penurias, aunque el precio que se corre es la posibilidad de ser descubierto.

En esto sucede algo similar a la persona que lanza rumores falsos para disminuir a las personas que envidia: puede ser descubierto y la conducta desvelada, ir en su contra desprestigiándolo ante a los que quería influir.

Mientras que la persona sincera no tiene que vigilar la versión que da de sus anécdotas y los episodios vividos, porque los transcribe al dictado de su memoria, en cambio el mentiroso debe controlar qué versión da de su historia, para que resulte coherente con la escuchada por cada persona ante la que ha mentido.

Cuanto más se cae en la tentación de mentir más difícil es controlar la abundante base de datos de las versiones dadas y más imposible resulta comentar, repetir o seguir con coherencia lo novelado, de forma que los detalles chirrían… etc. .

El hábito de mentir se puede transformar en un trastorno de la personalidad que podríamos llamar ‘seudologia fantástica’ que es una compulsión a imaginar una vida, unos acontecimientos y una historia en base a causar una impresión de admiración a las personas, tanto a las que ama, dice que quieren y a la gente que aún sabiéndolo… sigue haciendo daño, a pesar de los falsos rumores, palabrerío y en contra de lo que esta persona dice que no hace… demuestra todo lo contrario, siendo mezquina, falsa y dañina…

Este afán por impresionar esta basado en la imperiosa necesidad de resultar valiosos e geniales por medios tramposos ya que por los naturales de la simpatía y ser espontáneos dudamos el poder conseguirlos.

Refleja, por un lado, la ambición de ser dignos de amor y “ojito derecho” de los demás como antes de ser destronamos por el proceso de maduración lo éramos de los padres; por otro lado, se pone de manifiesto nuestra profunda duda de no ser dignos en base a la distancia, la dureza, el aislamiento y la falta de adaptación que sufrimos, que asemejan pruebas de algún tipo de minusvalía.

El mentiroso fantasioso coge el atajo de robar atención y aprecio por la vía del fácil engaño (las palabras son cómodos sustitutos de los hechos) en vez de por su Ser-sincero, tal vez mucho mas modesto de lo que su ambición soporta.

No se conforma con ser una persona cualquiera -tal vez se vería a sí misma con excesivo desarraigo-, sino que desea ser siempre una personalidad de primera magnitud, de esas que los demás admiramos embelesados y envidiosos, pero que la realidad es otra muy distinta, valiendo incluso mucho menos que sus amigos/as a los que menosprecia, critica y deja de lado.

También mintiendo sobre lo que hacemos llevamos a cabo algo que proporciona un pequeño resto de placer que nos da una migaja de lo que nos gustaría. Imaginando que somos ricos, que seducimos a las personas más bellas, sentimos un gusto que el disgusto de ser sólo fantasías no acaba de eliminar y que puede convertirse en deleitoso manjar para satisfacer necesidades que esta forma engañosa nunca realmente será completa, pero que a base de engaño tras engaño, fantasía tras fantasía nos hace sentir el sueño tan real que casi lo podemos creer.

Lo que nos gustaría hacer, lo que en ensueños nos prometemos, lo que según nuestros cálculos inflados seguramente nos pasará puede hacernos correr tanto en el tiempo que disfrutemos precipitadamente de lo que todavía no somos, y ello nos prepara mal para el naufragio de nuestros ilusiones durante el transcurso despiadado de la vida.

Este tropiezo no le sucede a quien su mirada alcanza al escalón de arriba sólo cuando ha mirado bien que ha subido el actual.

El problema del pseudólogo es que para mentir tanto y que no se note ha de hacer lo mismo que un actor que representa un personaje y quiere resultar creíble: esforzarse tanto, como si uno fuera esa persona inventada, que realmente uno se confunda y olvide de quien es realmente, creyendo que puede llegar a engañar, mentir e incluso salirse con la suya, sin pensar que la mentira, tiene las patitas muy cortas, y que la verdad sólo tiene un camino.

De hecho, el tiempo nos da la razón y la persona que es así, no cambia con el tiempo, sigue siendo así, y no busca su felicidad… sino arruinar la felicidad de quien tiene al lado y dice que es su amigo o quiere.

Como la sed de mérito nunca se sacia por este procedimiento cada vez está la persona más descarriada e insatisfecha y más encuentra motivos para curarse con la medicina que le agrava, la mentira y el engaño.

Lo que debe plantearse el mentiroso es su misterioso desánimo, la progresiva languidez que simular produce en él. Su afán de caer bien produce el efecto contrario de que los demás se decepcionen, se sientan despreciados y se disgusten, generando una profunda desconfianza muy difícil de superar (piénsese por ejemplo lo difícil que es olvidar que tu pareja te ha engañado, o te miente sistemáticamente).

La cura del mentiroso es sustituir la mentira por la búsqueda de la excelencia. Reconociendo su necesidad de brillo y atracción dedicarse con firmeza a mejorar sus méritos verdaderos (profesionales, de cultura, relaciones interesantes, etc.) con suficiente persistencia (porque si ha caído en la mentira es por impaciencia) y seguridad (garantizando con pruebas evidentes las suposiciones).

Jugar limpio, ser naturales, es el mejor camino para ser aceptados por los demás.
Lo primero es que nos acepten aun siendo humildes y mediocres.
Una vez conseguida esta aceptación básica entonces se pueden intentar el asalto al mérito, sino un afán de darnos más, de buscar una mayor cualidad, de jugar más fuerte, una activa entrega para participar, colaborar, sugerir y animar la vida familiar, los equipos de trabajo, los grupos de amigos o la excelencia profesional.

.

.

EL ENGAÑO:

A través del paso del tiempo la humanidad ha sufrido y ha hecho sufrir, se dice que es un mal que todos llevamos dentro y que por ello debe disculparse.

El engaño no distingue razas, sexos, ni tampoco mide sus consecuencias, mientras para unos resulta un escaparate para otros es el dolor en su máxima expresión.

Habrá muchas escusas para engañar y muy poco valor moral para enfrentar la realidad, pero, ¿qué sería del engaño si careciera del juego?

– unos dirían -, a lo que yo respondo:

Qué sería de los que ahora sufren, viven inseguros del amor y por ello endurecen su corazón, si se les hubiera hablado con la verdad?

Yo solo pienso que el engaño es una basura imperdonable, imperdonable para los que aman de verdad y tolerable para la basura.

El amor no es un juego, y a pesar de que todos tenemos derecho a ejercerlo no todos tienen la madurez necesaria para mantenerlo, habrá quien diga que errando se aprende, muestra de ello será la gran cantidad de divorcios?

El engaño es el juego que como traicionero que es, quien lo ejerce pierde la consciencia de que también esta jugando consigo mismo…

.

.

Y UNA PIZCA DE VERDAD:

Así es, la verdad de todo esto es en la cual aún cuando estas personas hablen a tus espaldas…

Digan por delante que hacen una cosa… y por detrás hacen lo que les da la gana…

Traicionen por lo que “dicen” que luchan…

Llamen a las personas que te importan siendo tus amigos/as, y hablen aquello que dicen que nunca contarían, hablen malamente y traicionen todos los principios por los cuales dicen que lucha, que defiende y que nunca harían…

Y, que después de todo esto…, piensen que pueden seguir haciendo lo que siempre han hecho a tus espaldas,  pensando en que después de seguir traicionando y hablando mal de aquel que quiso o fue su amigo, piensan en que al traicionado no se va a enterar… porque piensa en que todos/as son iguales a ellos…

.

.

.

La verdad de la vida es mucho más distinta. Hay personas con valores, que verdaderamente valen la pena conocer y que en realidad, tienen buen corazón…, lo de estas personas termina siendo una “enfermedad”, que con el tiempo, los hechos demuestran que son así, y que lo que han ido demostrando con el tiempo… y han querido demostrar lo contrario, o convencer de que los demos son como ellos… la realidad de los hechos demuestran, el como estas personas mueren en el olvido, en su propia tristeza y en su propia soledad… arruinadas por sus propias mentiras y engaños.

Nube de etiquetas