Bienvenido a mi Blog…

Entradas etiquetadas como ‘volver’

Nosotros nunca nos diremos adiós…

NOSOTROS NUNCA NOS DIREMOS ADIÓS

Podemos intentarlo, y al final tendremos que aceptarlo,
nosotros nunca nos diremos adiós.
Creernos la mentira de seguir viviendo nuestras vidas,
nosotros nunca nos diremos adiós.

No importa quién te haga cosquillas
poco me importa quién me siga, sé de fantasmas que respiran.

Los besos a escondidas, que se vuelvan una eterna despedida,
nosotros nunca nos diremos adiós.

La condena es para los dos,
pretender que ya se olvidó no tiene caso,
tu das un paso y yo te alcanzo.
No diremos adiós,
es más fuerte que la razón,
son recuerdos que siempre inclinan la balanza,
yo doy un paso y tu me alcanzas.
No diremos adiós, no diremos adiós.

Podemos intentarlo, perfecto anuncio de un fracaso,
nosotros nunca nos diremos adiós.

Un laberinto sin salida,
somos consuelo y agonía, somos fantasmas que respiran.

No diremos adiós.
La condena es para los dos,
pretender que ya se olvidó no tiene caso,
tu das un paso y yo te alcanzo.
No diremos adiós,
es más fuerte que la razón,
son recuerdos que siempre inclinan la balanza,
yo doy un paso y tu me alcanzas,
no diremos adiós.
La condena es para los dos,
pretender que ya se olvidó no tiene caso,
tu das un paso y yo te alcanzo.
No diremos adiós,
es más fuerte que la razón,
son recuerdos que siempre inclinan la balanza,
yo doy un paso y tu me alcanzas.

No diremos adiós, no diremos adiós.
No diremos adiós, no diremos adiós.

 

 

Anuncios

Cuando Vuelvas…

20120514-072855.jpg

Ya no me encontrarás cuando regreses;
aunque añeje desesperaciones ocultas.
Se ha quebrado el abanico de proyectos
y las ilusiones se han borrado para siempre.

Tú habrás de extrañarme como se extrañan,
las estrellas derrotadas cuando llueve;
y sentirás el sonido de mis sueños olvidados.

Ya no aliviarán la luz, los candiles de tus ojos;
ni esa prisa desvergonzada habrá de repetirse,
en el estertor de tus deseos atrevidos.

Ha de invadirte la fatiga que se aturda,
en el hueco quejumbroso de tus manos.
Te dolerá hasta la lluvia que bautiza
el terciopelo vencido de las rosas.

En la búsqueda de un olvido apresurado,
volarás con el corazón sobre el silencio
y sobre las trémulas alas de los vientos.

Ya no tendrán alegría las campanas,
aquellas que tañían en el pueblo.

En el rincón de la abrumadora soledad,
habrán de columpiarse los ácidos silencios,
y buscarás defenderte de todos mis recuerdos;
de las palabras de amor que nos dijimos,
del perfume ideal de nuestros besos
y de las esperanzas que rondaban los proyectos.

Sentirás el naufragio de los sueños
como un condenado camino a su cadalso;
pero sabrás también que ese es el precio
y la imagen que habite en tus espejos parcos.

Yo he de pintar las escaleras del pasado,
dibujando fantasmas de amores clandestinos;
esos escondidos en los recodos más extraños,
los que borraron las utopías que cayeron,
como hojas vencidas de un triste calendario.

Huirán de mis poros los gastados hastíos;
y no sollozarán mis versos sobre tu corazón.

Tú llorarás sobre el andén de los recuerdos,
el perfume de mi piel y mi lenguaje de amor;
y sobre el mantel de los encuentros diarios,
sólo habrá nubes muriéndose de sol.

En esa aventura de olvidarme, habrás de sentir
la extensa amargura de perderme;
y colocarás como consuelo inadvertido,
mi amor marchito prendido en las solapas,
como la forma de tenerme, sabiendo que no estoy.

Yo me marcho vencida de naufragios,
escondida en un libro de poemas inconclusos,
que ya no ha de nombrarte entre sus versos.

Las tardes habrán de vestirse de amarillo,
como las hojas de otoño cuando caen
sobre arenas enlutadas de nostalgias.

Y me verás pasar como el olvido,
empujando la muralla de mis desilusiones;
pero no estaré cuando regreses nuevamente…
Ni siquiera habré de recordar tu nombre…

Nube de etiquetas